26 jun. 2017

Te parto el culo mami

"Mami qué culo, para reventártelo y partirlo en dos" escuché mientras caminaba por esa obra de construcción de 20 pisos que parece de nunca acabar. En mis fantasías, yo me devolví,  me enfrenté a ese hombre sucio de pintura y laca. Me convertí en una mujer gigante, me pidió disculpas, mientras todos aplaudían y se escuchaba de fondo la frase: "y ese fue el día en que murió esa mala manía de acosar a las mujeres en las calles".

En realidad, morí de pánico cuando eso pasó, caminé tan rápido que no recuerdo como llegué a mi casa  y ahora  cambio de ruta cada mañana para no encontrarlos.  A ese extremo he llegado, a no sentirme segura, ni cómoda transitando por la ciudad ¿Por qué tienes que decirle algo a una mujer que camina por la calle y que además no conoces? ¿Por qué la agresividad? ¿Por qué necesitan nombrarnos, llamarnos, chiflarnos?

Ese obrero que chifla y le habla así a una mujer, también es hijo, tal vez sea un esposo, y tenga hermanas, tías y cuñadas, pero eso no importa. Las mujeres de la familia no entran en este escenario, ni lo que eso representa. Lo urgente es su necesidad de expresar su poder en medio de la manada que chifla, le apoya y se ríe en la calle celebrando su "ternura"por las mujeres.

No me puedo quejar, luego me dirán que soy una extremista, una feminazi,  una loca exagerada.  Es normal que te digan de todo mientras caminas, hay que aceptarlo, hay que verlo como algo normal, porque así es y no va a cambiar, te dicen. Sin embargo, tiene que haber una forma en la que esos hombres comprendan la masculinidad desde otra perspectiva. Sería interesante que los mismos constructores y jefes pudieran brindarles oportunidades de formación y capacitación, ayudarles a crecer en otras obras humanas.

Si,  ahí van los obreros de edificio en edificio, sin aprender nada nuevo sobre el ser, la mirada, la violencia, las crianzas. Podría servir algún letrero o campaña para que no lo hagan.  El constructor se limita a pagar el día, a no crear ningún vinculo con esta masa de hombres ¿Donde queda la responsabilidad social de quien construye?

Esos  arquitectos e Ingenieros civiles, muchas veces famosos y adinerados, tienen a su cargo cientos de hombres durante años, y es muy raro, casi que improbable, que compartan con ellos alguna consigna educativa.  La construcción ofrece muchas ganancias económicas ¿por qué no apoyar desde la educación? Estos obreros, en muchos casos, no han terminado ni el bachillerato y provienen de familias violentas. No se generan para ellos talleres, ni reflexiones sobre el rol de la masculinidad, ni sobre la violencia, ni reciben terapias, ni son apoyados con herramientas para canalizar sus frustraciones.

Entonces van por ahí diciendo: "Te parto el culo mami, aquí delante de todo mundo lo digo, para que todos vean que tengo el poder, quizás te vas a quejar, dirán que eres una exagerada, extremista. Relax, eso no importa, todo es cuestión de acostumbrarse."

26 mar. 2017

¿Te puedo tocar el cabello?

Aún no conozco a una mujer de cabello liso a quien le hayan hecho esta oferta. Parece reservada para quienes poseemos el lujo de tener un afro. Una maraña de copitos de algodón que se enredan en los dedos, que rebotan entre si, y que engañan a la vista: siempre son más largos de lo que parecen. 

A veces no sé cómo reaccionar cuando me piden tocarlo. Me pregunto cómo reaccionaría una mujer de cabello liso ante la propuesta.  ¿Dice que si? ¿Deja que los dedos se resbalen hasta el final?, ¿Qué diría? Parece que tocar el afro es una novedad. He descubierto que el afro tiene efectos relajantes, desestresa y se convierte en foco de miradas cautelosas.

Debo decir, que no me disgusta la oferta, me causa curiosidad: ¿en qué momento me volví exótica en una tierra donde gran parte de la población tiene el cabello rizado?  Supongo que pasó cuando decidí no alisarlo más, cuando vencí el miedo a no encajar.

Me tomó tiempo tomar la decisión. Hay que tener muchos ovarios para enfrentarse a las miradas incómodas cuando vas a un centro comercial o a una fiesta elegante con el afro súper alborotado y el tema de conversación sea ese.  Hay que abrir el corazón cuando te preguntan que si es una peluca y levantar la mirada cuando dudan que si eres profesora universitaria.  Toca ser muy fuerte cuando escuchas: “menos mal que mi hija no salió con el pelo cucó, Dios nos libre” y cuando te dicen: "niña, yo te pago la plancha o la keratina" y "seguro si te alisas te casas". 

Soy una experta para torear todo esto, o al menos eso creo. Cuando me quedan viendo, levanto el mentón como desafiando cualquier critica y si finalmente la escucho, la dejo pasar. Esto se trabaja con los años, con el espíritu, con el alma, nadie te da un manual para enfrentarte a este tipo de situaciones. Toca con ensayo y error. A veces sale bien, otras no tanto.

Es divertido, uno conoce bien a la sociedad que le rodea, se vuelve un observador de lo que sucede y empieza a generar ciertos cambios. Con el colectivo “Yo amo mis rizos” continuamos con la idea de empoderar a más niñas a que sientan valiosas como son y valoren su cuerpo y sus expresiones. También pasa que mujeres de cabello liso te miran y dicen: "Me encanta tu cabello, es hermoso, toda la vida lo que he querido así", siempre contesto: "Tu cabello también es hermoso". Algunas mujeres, mantienen esa costumbre de no aceptare nunca, de vivir anhelando cuerpos ajenos. Lo veo siempre en el baño de mujeres, pocas se miran con orgullo, todas se critican súper duro " mira la celulitis", "si tuviera los ojos más pequeños", " si tuviera menos busto"...

Falta mucho camino por andar, las transformaciones se movilizan lentamente y se trata mucho de autoestima, de determinaciones internas, de caminar por donde otros no lo han hecho. Eso me pasa con el tema del vegetarianismo:  ¿por qué eres vegetariana? ¿usted cree en Dios? ¿no quieres un chorizito? "Seguro te falta vitamina B"  " Niña, come  el sanduche que le sacamos el jamón" Ver más

Entonces, comprendes que pasará un tiempo largo, antes de que ese tipo de temas siga siendo  el centro de una conversación.  Mientras tanto, haré un listado de quienes dicen que quieren tocarme el cabello, evaluaré las peticiones, analizaré de dónde provienen y luego veremos si se deja tocar, si permite sintonizarse con la curiosidad de los prejuicios. Generalmente la oferta llega con la mano alzada, la gente prepara los dedos como si fuera a agarrar una pelotica, parece como una garra que viene hacía ti en cámara lenta, luego escuchas:   "Qué bien se siente, pensé que era más áspero". 

2 feb. 2017

Nos vamos a defender con un cortacutícula

En una junta de almuerzo, la mamá de J, dijo que lo mejor para defenderse de los atracos en Barranquilla, era usar el cortacutícula. En ese momento pensé en gas pimienta o en salir con una sombrilla a todo lado, especialmente esos días en que salgo de yoga tan temprano. La estera parece un arma, entonces, le diré al atracador,  que sólo cargo con  4 mil pesos pa un jugo y que no sé cómo atacarlo con un alicate.

Pensar que tendré que matar a alguien con un alicate para defender mi celular, suena tan descabellado como que en cada esquina se monte un soldado, sin embargo, algunos  nos preguntamos cómo nos vamos a defender de un atraco, cómo vamos a reaccionar ¿De verdad piensas que la única solución a los problemas de inseguridad es militarizar la ciudad? Este capitulo de la atracadera  no es un tema netamente policivo, nos falta construir tejido social y darnos cuenta que Barranquilla es una ciudad  con graves necesidades sociales. 
...

Hace muchos años, cuando todavía se hablaba de fuegos cruzados con las FARC y Tiro fijo vivía, viajé a la Macarena - Meta. Un lugar enclavado en una serranía pérdida y ruda al sur del país. Los que han viajado a esos lugares de la periferia del país,  saben que es como entrar a otra dimensión.

Vi que había más ejercito que habitantes del pueblo. Cada rincón parecía custodiado por un arma, por una autoridad prestada. A pesar de eso, no me sentí segura. Creo que la seguridad tiene que ver con la confianza de andar por la vida sin un arma para defenderte de posibles amenazas. Pero, en ese momento, con la guerra en la nuca, era la solución  a todos los males.

Nuestro alcalde ha dicho que sacará el ejercito a la calle y no pude evitar recordar esas imágenes en la Macarena y pensé que bueno, puede ser una solución muy bonita, mediática, pero poco efectiva a largo plazo.  La inseguridad no parece ser un problema netamente policial, se combina lo social, la falta de oportunidades y las graves desigualdades sociales. Aún Barranquilla no puede ver que hay mucha pobreza y una brecha social gigante que se nota cuando ves por la 58 rascacielos con apartamentos de más de 1500 millones de pesos y a pocos minutos sectores con casas hechas de bolsas plásticas. No soy experta en economía, pero estos rasgos te hablan.

A mi me cae bien el alcalde. Es un encanto de tipo, viste de jean y gorra y siempre sale muy desparpajado en la prensa, muy caribe, gobernando con frases muy coloquiales, con poses desde la Troja, el centro, el caño. Me encanta. Siempre se ve bien y se nota que tiene buenos publicistas. El tipo le metió la ficha a los parques y eso me parece que funciona bien y le da mucha prensa a sus resultados. 

Reconozco  que este tema de la infraestructura es básico, los puentes, los huecos, el cemento es prioritario, pero cuando pasan todos estos rollos de inseguridad, saltan a la vista lo graves problemas de tejido social que nos embargan y que no se pueden disimular con bonitas frases de ciudad como “Barranquilla, capital de vida”.  

La Barranquilla real es agresiva, no es amable, es caótica, hay serios problemas de movilidad y de falta de civismo,el servicio de transporte público es denigrante y se vive de pelea por la supervivencia. Paga diario, falta de empleo, de arte, de respirar calidad de vida.  En la Barranquilla real no se vive, se sobrevive. 

Los jóvenes y los adultos mayores tienen pocos espacios de construcción del ser y todo se reduce a dar vueltas como ratones en una jaula a centros comerciales atestados de oportunidades para llenar tu tarjeta de crédito. Las apariencias nos derrumban. No sirve de nada un Mercedez Benz parqueado en la cra 58 cuando en el semáforo hay personas reclamando comida. Somos así, aun no nos hemos dado cuenta que hay una brecha social que no se cura con cemento. Urge educación social, desde la calle, lo urbano y no solamente desde lo curricular. Que no se nos olvide lo que Mockus logró con este tema, en una ciudad tres veces más grande y caótica que Barranquilla. 

La  educación social, el asumir la pobreza, el construirnos como ciudad de oportunidades integrales y no sólo de un sector, el arte gratis y de calidad, la cultura, la humanidad reclama un lugar en medio del miedo. Aceptar que es una ciudad pobre  y que hay mucha necesidad,  podría ayudarnos a comprender el problema de seguridad desde varios frentes, no solamente desde lo policivo. 

Entonces me acuerdo que en ese viaje a la Macarena, por más soldados a mi lado, no pude evitar sentir miedo. A pesar de su presencia, sentía que esa guerra nos quitaba vida, oportunidades, libertad y que tenerlos ahí , significaba que aún estamos en mora de ser libres y de vivir en un estado social de derechos. 

Veo la marea de robos como una oportunidad para que, no sólo el alcalde, todos, despertemos de la indolencia que nos aqueja como ciudadanos de un lugar,  que es muy alegre, pero muy apático a profundas transformaciones humanas. Dejemos de mirarnos el ombligo y de buscar alicates. 

21 ene. 2017

Renunciar a ser tu propio paparazzi...

También me he disfrazado de sol cuando me dijeron que era de noche.
También he recibido cartas, regalos, premios, bailé con mucha gente. Reconocí al pasado en un cementerio, escuché la oración de un ateo y le tomé muchas fotos a un  pájaro, a dos. Vi cascadas sin freno, azul sin imitación, nubes sin copia, algodones de azúcar sin filtro y vi una margarita deshojada en mi mano.
He visitado restaurantes nuevos, he visto atardeceres, muchos. 
Conocí tres nuevas ciudades, lloré, reí, subí una montaña, tuve frío. Me visitó una mariposa azul, me enamoré con un beso, abracé un árbol, tomé muchos aviones, despedí abrazos, gente y amaneceres.  

No me he cansado de abrazar. Cumplí expectativas, otras tantas las negué, sentí pasión y armonía. Me troné los dedos, me vestí de luna, fuí esotérica por un día. Me reí sin descanso toda una mañana de mi misma, de lo que sentí, me atraparon los recuerdos, corrí por la calle lloviendo, debatí con muchos taxistas, vi amigos que extraño.

A veces pasa que suceden acontecimientos de forma veloz, otros días, el mundo parece moverse lento, pero por más que lo intento, no logro disparar tantos flash y hacer tantos reportes de lo que me pasa en las redes. Me ha parecido más interesante así, aunque significa renunciar a ser mi propio paparazzi. Es verdad que hay que tomar muchas fotos, también, que es verdad, que es bueno publicarlas para que sepan de ti, pero también es bueno reservarte para ti o simplemente tomar fotos con el espíritu porque a veces la cámara no te deja sentir, al ocuparse de la técnica, la vista, el encuadre, la perfección de la mirada. A veces sólo basta con memorizar  eso que viviste. 

Si, me he disfrazado de sol cuando todo el mundo dijo que era de noche, no lo puse en el muro, pero sé que muchos ya me vieron. 

6 jul. 2016

La mujer quedá o sobre las etiquetas personales

Para la sociedad barranquillera, no se si colombiana,  pertenezco al grupo de aquellas mujeres que se quedaron. Un tren repleto de hombres guapos, diligentes  y sin reparos pasó frente a mi ventana y no lo vi. Eres soltera y mayor de 30, sin hijos, cumples todos los requisitos para engrosar las filas de ciegas exigentes que no se movieron de la estación para instalarse en el vagón de la felicidad.

Cuando la sociedad no puede ver que la felicidad puede venir en distintas presentaciones, etiqueta a quien no cumple con los plazos supuestamente establecidos para cumplir con ciertos rituales sociales. En china, a estas mujeres que "no cumplen", por ejemplo, las llaman mujeres sobrantes, y al igual que acá somos las responsables de seguir en la estación sin tiquete porque " algo debemos estar haciendo mal"

La etiqueta se pone fácil, pelea contra distintas esencias y formas de ver la vida. Se debate con las circunstancias particulares, con los tiempos de cada persona y busca generalizar.  Refuto la marea  y me  pregunto, ¿cuántos destinos hay? ¿Es la misma respuesta para cada uno? 

¿Qué pasaría si dejamos de mirarnos cómo extremos? No puedo decir que quienes se han subido al tren lo hicieron mal porque se han perdido de ciertas cosas que ofrece la soltería . Los que están arriba tampoco deberían mirar con el lente empañado a quien no está en el tren por las circunstancias que estas sean, sin embargo, aún cuesta renunciar a la idea de tener la razón y nos enfrascamos en ponerle la mirada del juicio a todo: 

Por ejemplo: Pregunta:  "No has tenido hijos? qué lastima, los hijos son el amor verdadero. ( Eso te lo dicen cuando son bebés, luego cuando tiene 21 y se van: los hijos no son de uno, los hijos son prestados, tanto que hace uno por ellos y se terminan marchando) para más detalles mira el  post: Ten un hijo de cualquiera

Yo me sentiría quedada si: 
  • No viajo
  • Estuviera en una relación tóxica
  • No voy por mis sueños

A veces es bueno quedarse, a veces es bueno partir, pero cuando lo hacemos por necesidad no es un viaje,  es una huida, nadie te despide, haces la maleta por azar y no miras el itinerario..entonces tomaste el tren equivocado.

Esperar un buen tren a veces trae consigo rieles que no conocías, hay que buscar dicen unos, otros mas místicos dicen que "todo llega"  y en cualquier momento pasa. No sé, la verdad, todo el mundo parecería tener una explicación a la soltería, pero casi siempre son para el género femenino. Ver post "No me preguntes por mi vida amorosa". 

De momento se construye una soltería llena de oportunidades, como si fuera en un tren, pero hacía otra dirección. tal vez, los demás no lo pueden ver. 

4 ene. 2016

¡No me llames princesa!

Se volvió de moda esto de ser una princesa de alguien, del papá, del novio, del esposo, de la mamá. La princesa de la abuela, de la casa, del castillo, del Señor, del colegio, de la iglesia. Siempre "la princesa de: " pertenecemos a alguien, somos de alguien.


Si revisamos al estricto estereotipo de la princesa, no salen bien libradas y no suena bien, pero repetimos las cosas sin pensarlo, así funcionamos.  Las princesas tradicionales están esperando siempre que un hombre las rescate, las escoja, las saque del letargo, les devuelva la vida con un beso, las libere, les de la felicidad. Asumen un rol pasivo y hasta humillante, porque deben guardar silencio ante el príncipe y hablar cuando se les ordena. También esperan un príncipe, ojalá azul, y que llegue en un caballo  y que no toque negociar nada con él, que tenga la cara cuadrada y un mechón en la cara y hable como cantando. Esa es la princesa de Disney y todo lo que se le parece. 

Las princesas que figuran en las revistas de farándula, hoy en día,  son adornos en eventos sociales y deben guardar siempre una postura discreta. Una mujer, que se muestra incapaz de tomar decisiones. Las que aparecen, especialmente en las revistas españolas, son casi todas blancas, muy delgadas, prudentes a rabiar, guardan estrictos protocolos de conducta y deben pedir permiso hasta para cortarse el cabello.  Al parecer viven en castillos  y van a muchos eventos sociales. Toda la fantasía que les rodea es mágica. Esta parte del rol no está nada mal, dinero, fiestas, buena comida, hoteles,viajes, esa parte me gusta. 

Sin embargo, se puso de moda la palabra, el gesto, la fantasía, la imagen de esa mujer que parecería no correr ningún riesgo y se reproduce la idea, sin reconocer que eso es un cuento, desconociendo qué es una princesa en el mundo real, sin príncipes azules, ni castillos, ni súbditos y que se debe enfrentar a un mundo lleno de retos en donde deberá ser una “princesa empoderada” llena de mucho amor propio y determinación para ocupar un rol protagonista en su contexto. 

¿Por qué le contamos a nuestros niños la misma historia de Disney? ¿Qué otros relatos podemos contarles igual de divertidos, poéticos y heroicos?¿Qué otro tipo de mujeres hay en los cuentos?¿No sería mejor ser reina que princesa? Al menos la reina suena a que tiene poder  ¿No sería mejor decirles que son lo que son y que no necesitan parecerse a nadie?

Vengo de una familia de "princesas"que trabajan, de esas que hablamos fuerte y somos rebeldonas.  De esas que nos encanta estudiar y viajar, probar, amar sin limites, divertirse, arriesgar, no pedir permiso, transgredir. Personalmente la princesa de Disney no es mi fuerte. He conocido princesas empoderadas amas de casa y otras ejecutivas, con hijos y diversas, de distintos colores, y nunca conocí a la del súper vestido gigante (sólo en fiestas) 

Todas las mujeres estamos en búsquedas increíbles, por eso, espero que todas esas niñas que tienen el título de princesa en sus hogares, puedan diferenciar entre el juego y la realidad que supone ser una mujer única.  De esas que tienen múltiples coronas en cabezas que son tan variadas como fascinantes. Ojalá que la comunidad de padres que hoy les dice princesas, pueda asumir la responsabilidad de contarles el cuento bien contado. 

A propósito, Nadia Fink, autora de la colección de cuentos "Antiprincesas" estará en el  Carnaval de las Artes 2016, espero poder escucharle el cuento. Ver más

18 nov. 2015

Los amigos invisibles....

R, K,B y A me han dicho casi en el mismo tono:  " Quiero ser sólo tu amigo". Para R, la respuesta, como dicen los españoles, fue borde, dije de forma tajante: "Yo no necesito más amigos". R dijo que me parecía a Sheldon Cooper, alimentando una manía de estar alejada y sola.  Un poco neurótica, tal vez, pero para mi, eso es ser clara y responsable con lo que necesito. En ese momento R y yo estábamos enredados en esas cosas raras que nadie sabe qué son, pero que son fuertes y fluyen naturalmente. Al final, R no sabía como salirse del asunto, así que propuso este cuento de la amistad.

A los demás, K, B y A, no les dije nada, sólo me fui, sin mediar palabra.  Lo que ellos no saben es que estuve poco menos de 9 años enganchada por mail con un hombre invisible. De esas cosas que uno se inventa y le pone nombre de  "relación a distancia". No me di cuenta a qué hora pasó tanto tiempo, y no me fijé en qué momento la fantasía me tragó y me pasó por delante a alguien que sólo existía en mis expectativas. " Mis ex amigos invisibles"  no tienen la culpa, soy yo la que decidió imaginar todo. El cerebro masculino es infalible y el corazón de las mujeres parece un cine de tanta película que se arma...eso parece. Ellos parecen tenerlo todo super claro, uno es el que se enreda.

Entonces después de estos aprendizajes, demorados, pero certeros, aprendes a correr y te pareces a Lola, la de la película. No das explicaciones, te sigue doliendo, es verdad. No es nada cómodo que te digan qué linda, especial, inteligente y divina eres y te metan en la Friend Zone de un salto, pero pasa, y ya soy una experta en el tema.

En ese momento, aprendes a renunciar a personas. Especialmente cuando no encuentras lo que necesitas. A veces tienes que que alejarte de la gente que tiene miedo de entregar, arriesgar, arrendar el corazón a largo plazo. También debes decir no a la gente que le cuesta sonreír, a quienes le gana la queja y se vuelven pesados, a esos que parecen dejarte su maleta para que la cargues.

La mayoría de esas renuncias traen la certeza de lo bueno. Al comienzo, cuando te das cuenta que debes partir sin mirar atrás, duele bastante, porque muchas de esas personas te ha regalado tiempo y parte de si mismo, y al mismo tiempo, tu has entregado parte de ti y has dibujado algo que se parece a una relación duradera.  El dolor es transitorio, con lo cual, cuando renuncias pensando qué es lo mejor para ti, el tiempo pasa rápido y se vuelve una medicina.

.... y empieza la vida a reiterar que fue una buena decisión porque la tomaste para salvar lo que queda después de tantas versiones originales de,  K, B, A, R, el mismo libreto, lo que ha cambiado es mi manera de ver la situación.

Aprendes lento a escuchar tus necesidades, te vuelves una experta en dar vuelta sin mirar atrás.  Estoy renunciando a los amores que no son lo que quiero, a engancharme a lo que no es real  -  ya es viejo conocido,  9 años!!! - , estoy renunciando a antiguas ideas, y en esas dimisiones me estoy diciendo SI a mi misma.

En esos momentos cuando estás clara y dices : " no es lo que necesito", "no es lo que busco"," no es lo que quiero, gracias" me estoy diciendo SI a mi misma. Ese SI, es una lotería, porque es más fácil seguir enganchado a los dos chulitos azules del whatpsapp, pero soy especialista en saltos al vacío. Ya salté.

Te parto el culo mami

"Mami qué culo, para reventártelo y partirlo en dos" escuché mientras caminaba por esa obra de construcción de 20 pisos que parec...